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Este lunes 28 de abril se cumplen 60 años de la segunda intervención de los EE.UU. a la RD

In Historia, Nacionales
abril 28, 2025

Santo Domingo.- Este lunes 28 de abril se cumplen 60 años de la segunda intervención de los Estados Unidos a la República Dominicana, en momentos en que el pueblo dominicano, el 24 de ese mismo mes del año 1965, alzó su voz en armas por la reposición del Gobierno Constitucionalista del profesor Juan Bosch.

Ese día, unos 42 mil marines estadounidenses llegaron a territorio dominicano, alterando la revuelta netamente nacional, lo que cambió el curso de los acontecimientos y derivó entonces en defensa de la soberanía del pueblo dominicano.

Hoy, seis décadas después, el pueblo dominicano conmemora ese fatídico día de la llegada de tropas extranjeras que significó la culminación de una profunda crisis política interna, iniciada tras el derrocamiento del presidente Juan Bosch.

Antecedentes de la intervención estadounidense en República Dominicana en 1965

El golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 depuso al presidente Juan Bosch, elegido democráticamente tras la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, destaca el periódico El Día en un articulo donde toma referencias de varios historiadores dominicanos sobre esa segunda intervención estadounidense en 1965.

Bosch había impulsado una Constitución progresista que garantizaba libertades civiles y limitaba el poder militar, lo que provocó temor entre los conservadores quienes ya le adversaban desde la campaña electoral.

Según Frank Moya Pons en su Manual de Historia Dominicana (2010), “el temor a una revolución social al estilo cubano fue un factor determinante para la oposición a Bosch” (p. 460).

Fue un gobierno a destiempo, no hay antecedentes de un paso simple de dictadura a democracia.

Tras la salida de Bosh, se instauró el denominado Triunvirato, primero bajo Emilio de los Santos y luego Donald Reid Cabral.

Las tensiones políticas y sociales escalaron hasta desembocar en el levantamiento del 24 de abril de 1965, cuando militares constitucionalistas, liderados por Francisco Alberto Caamaño Deñó, buscaron restituir a Bosch.

La guerra civil enfrentó a dos bandos: los constitucionalistas, que controlaban la zona norte de Santo Domingo, y los gobiernistas, leales al Triunvirato, en el sur.

Roberto Cassá en Historia social y económica de la República Dominicana (2013) describe este momento como «la apertura de una fractura entre dos visiones de país: una popular y democrática, otra conservadora y militarista» (p. 525).

La guerra civil y la intervención estadounidense en República Dominicana en 1965

La rápida escalada de la violencia alarmó a Estados Unidos, que temía la instauración de un régimen de izquierda.

El presidente Lyndon B. Johnson, basándose en informes del Departamento de Estado (Foreign Relations of the United States, 1964–1968, Volume XXXII), ordenó el 28 de abril de 1965 el desembarco de 40,000 marines en Santo Domingo, en la denominada “Operación Power Pack”.

La intervención estadounidense en República Dominicana en 1965 fue justificada como un esfuerzo para proteger vidas norteamericanas y restaurar el orden, pero generó rechazo a nivel internacional y fue vista como un acto de imperialismo.

El historiador Bernardo Vega, en La intervención de 1965 y sus antecedentes (1988), señala que “la intervención frustró una solución política interna que ya estaba en camino y prolongó innecesariamente el conflicto” (p. 210).

El conflicto dejó la capital dividida, con las zonas controladas por los bandos rivales y frecuentes combates urbanos.

Miles de dominicanos sufrieron las consecuencias de la ocupación militar directa, mientras la tensión política y social se profundizaba.

El 31 de agosto de 1965, gracias a mediaciones impulsadas principalmente por la Organización de Estados Americanos (OEA), se firmó el Acta de Reconciliación Nacional.

Se creó un gobierno provisional encabezado por Héctor García-Godoy, encargado de organizar elecciones libres para restaurar el orden constitucional tras la intervención estadounidense en República Dominicana en 1965.

Consecuencias de la intervención y legado histórico

Las elecciones de 1966, celebradas bajo un clima de fuerte militarización y represión hacia los sectores progresistas, dieron la victoria a Joaquín Balaguer, quien gobernaría por más de una década.

Para el historiador Jiménez Polanco en Historia dominicana: 1844–2010 (2011), «la intervención de 1965 aseguró el regreso al poder de los sectores conservadores y retrasó las aspiraciones democráticas de la población» (p. 389).

A 60 años de distancia, la intervención estadounidense en República Dominicana 1965 sigue siendo un tema de profundo debate.

Mientras algunos sectores la consideran una violación a la soberanía nacional y un acto que postergó el proceso democrático del país, otros lo ven como el evento que permitió el paso de la dictadura hacia la democracia plena con las reprensiones de los gobiernos de Joaquín Balaguer haciendo de puente entre las dos condiciones. EL DIA