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Suspensión de clases por lluvias genera confusión entre padres del Gran Santo Domingo

In EDUCACION, Nacionales
octubre 27, 2026

Familias cuestionan la falta de precisión sobre cuáles centros educativos debían suspender la docencia

Santo Domingo.-La decisión del Ministerio de Educación de suspender las clases este martes 27 de octubre únicamente en los centros educativos ubicados en zonas vulnerables de las provincias bajo alerta amarilla generó confusión entre padres del Gran Santo Domingo, muchos de los cuales amanecieron sin saber si debían llevar a sus hijos al colegio o buscar quién los cuidara durante la jornada laboral.

Aunque la disposición fue anunciada la noche del lunes, la falta de una identificación precisa de los centros afectados dejó en manos de las familias y de las propias instituciones educativas la interpretación de cuáles planteles debían permanecer cerrados.

Algunos padres recibieron mensajes de suspensión de los colegios de sus hijos, pese a considerar que estos no están ubicados en zonas vulnerables. Otros se levantaron este martes sin una confirmación clara sobre la continuidad de las clases.

Reacciones y confusión

La incertidumbre provocó cuestionamientos en redes sociales, donde padres y tutores reclamaron que las autoridades educativas identificaran los lugares afectados y explicaran cómo debía aplicarse la medida.

La principal preocupación de las familias es qué hacer con los niños cuando se suspenden las clases, pero los padres deben presentarse a sus puestos de trabajo.

“Y quién me cuida a mis hijos si @MTrabajoRD no decreta trabajo remoto“, cuestionó un usuario en una publicación de Instagram sobre la suspensión.

Otro comentario reflejó el problema de organización que enfrentaron las familias: “Lo malo es q las escuela nunca avisan nada ahora uno no sabe”.

El problema también alcanzó a padres que no cuestionan la necesidad de proteger a los estudiantes de las lluvias, pero consideran que la información oficial debió ser más específica y difundirse con suficiente anticipación.

Reclaman identificar los centros afectados

Entre los comentarios publicados en la cuenta de Instagram del Ministerio de Educación, varios usuarios coincidieron en que la disposición resultaba difícil de interpretar sin conocer cuáles escuelas y colegios se encuentran en las zonas identificadas como vulnerables.

“Sería de gran utilidad que indiquen con precisión en cuáles lugares no habrá docencia”, escribió José E. Almanzar.

Otro usuario planteó: “Necesitamos un listado de los centros que están en zona vulnerable. Por qué y entonces cómo sabemos?”.

También hubo cuestionamientos sobre la coordinación entre las autoridades educativas. Un ciudadano afirmó que el Distrito Educativo 15-03 había emitido una comunicación de suspensión para el Distrito Nacional sin precisar excepciones, una situación que, de confirmarse, podría explicar parte de las informaciones contradictorias recibidas por las familias.

En otra publicación, una madre relató que el centro educativo al que asiste su hija decidió suspender las clases, aunque, según su apreciación, no está ubicado en una zona vulnerable.

La mujer, sin embargo, defendió la precaución al recordar que los estudiantes, maestros y padres pueden residir en comunidades expuestas a inundaciones y que desplazarse hasta un colegio situado en una zona segura no elimina necesariamente los riesgos del trayecto.

Este argumento introduce otra interrogante sobre el alcance de la decisión: si las condiciones de seguridad deben evaluarse únicamente por la ubicación del plantel o también por los lugares de residencia y las rutas que utilizan sus estudiantes y empleados.

Educación había ordenado informar oportunamente

La confusión se produce pese a que el propio Ministerio de Educación había establecido, desde el pasado 22 de octubre, que cualquier suspensión adoptada fuera del horario escolar debía comunicarse oportunamente a estudiantes, docentes, personal administrativo y familias.

En esa ocasión, la institución explicó que encontrarse bajo alerta amarilla no significaba necesariamente suspender las clases en toda una provincia y que correspondía a las autoridades regionales y distritales evaluar las condiciones particulares de los centros educativos.

Sin embargo, el comunicado difundido la noche del lunes 26 de octubre reiteró el criterio de las zonas vulnerables sin incluir una relación específica de los planteles afectados.

El Ministerio explicó que debían suspenderse las actividades en centros expuestos a inundaciones, situados cerca de ríos y cañadas, en zonas costeras o en terrenos susceptibles a deslizamientos.

También informó que la decisión debía ejecutarse en coordinación con los directores regionales y distritales, atendiendo a los riesgos identificados en cada demarcación.

El problema de los padres que deben trabajar

Las reacciones también reflejan las dificultades que enfrentan las familias cuando se interrumpe la docencia, particularmente aquellas en las que ambos padres trabajan fuera de casa o dependen de terceros para el cuidado de los menores.

Mientras algunos usuarios reclamaron que se suspendieran las clases de manera general en las demarcaciones bajo alerta amarilla, otros consideraron que la medida debía limitarse a los planteles donde existiera un riesgo comprobado.

“Dejen de causarle confusión a la población, si van a suspender háganlo en la provincia completa“, escribió un ciudadano en Instagram.

Otros padres cuestionaron que la suspensión de la docencia no estuviera acompañada de disposiciones laborales que facilitaran permanecer en casa con sus hijos.

Las preocupaciones reflejan las dificultades de conciliar la protección de los estudiantes con las obligaciones laborales de sus responsables, especialmente cuando los avisos se reciben pocas horas antes del inicio de la jornada.

Diez demarcaciones bajo alerta amarilla

El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantenía, en su informe de las 7:00 de la noche del lunes, nueve provincias y el Distrito Nacional bajo alerta amarilla por los efectos de una vaguada.

Las demarcaciones comprendidas eran Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, San José de Ocoa, Azua, Barahona, Bahoruco, Independencia, Pedernales y el Distrito Nacional.

Otras siete provincias permanecían bajo alerta verde debido a las precipitaciones previstas y a la saturación de los suelos en determinadas comunidades.

Aunque la suspensión de clases tiene como propósito prevenir situaciones que comprometan la seguridad de los estudiantes y del personal educativo, los reclamos de este martes evidencian la necesidad de comunicar con mayor precisión qué centros deben cerrar, quién determina su vulnerabilidad y cuándo recibirán las familias la confirmación.